El francotirador de Donbás :cuando el enemigo no está a 20 metros

Las películas de francotiradores suelen seguir una fórmula bastante simple: un tirador excepcional, disparos imposibles y un duelo final contra otro especialista. Sniper: The White Raven, conocida en España como El francotirador de Donbás, intenta recorrer un camino diferente.

La película está ambientada en la guerra del Donbás de 2014 y sigue la historia de Mykola, un profesor de física y pacifista que termina convirtiéndose en francotirador tras perder a su esposa durante el conflicto. Lo interesante es que el guion no nació únicamente de la imaginación de sus autores. La historia está inspirada en las experiencias reales de Mykola Voronin, uno de los guionistas de la película, que también fue profesor antes de incorporarse al ejército ucraniano.
Uno de los aspectos más curiosos es que el rodaje comenzó antes de la invasión rusa a gran escala de 2022. Las escenas militares fueron filmadas en instalaciones reales de entrenamiento en Ucrania y contaron con la participación de miembros de la Guardia Nacional Ucraniana, así como vehículos y equipamiento militar auténtico. Aproximadamente un centenar de militares participaron en algunas de las secuencias más numerosas.

A diferencia de muchas producciones occidentales sobre francotiradores, aquí el protagonista no es un soldado profesional desde el principio. Gran parte de la película muestra su transformación, su formación como tirador y la importancia de conocimientos aparentemente poco militares, como la física o el cálculo de distancias, para el trabajo de un francotirador.

Otro detalle llamativo es el propio actor protagonista, Pavlo Aldoshyn. Tras el estreno de la película y después de la invasión rusa de 2022, Aldoshyn se incorporó al ejército ucraniano y llegó a servir como francotirador en distintos frentes del conflicto. Una coincidencia que hace que su papel resulte todavía más llamativo visto con perspectiva.
La película tampoco intenta representar al francotirador como una máquina perfecta. Gran parte del metraje gira alrededor de la observación, la paciencia y el desgaste psicológico. De hecho, muchos de los momentos más tensos no ocurren cuando alguien aprieta el gatillo, sino durante la espera previa.
Eso no significa que la película esté libre de polémica. Como ocurre con muchas producciones ambientadas en conflictos recientes, la historia está contada desde una perspectiva claramente ucraniana y ha sido objeto de debate precisamente por esa visión del conflicto













